lunes, 24 de noviembre de 2008

" es mejor morir de pie, que vivir arrodillado"



Mientras muchos vivieron comodamente, sin implicarse en una situación global e intentando pasar desapercibidos, otros vivieron luchando por causas que consideraban buenas para todos.
De manera que, todos ganaron con esa lucha por las causas de algunos, y algunos perdieron mucho luchando por todos.


“es mejor morir de pie, que vivir arrodillado”

Frase que saliendo de Benito Juarez, Emiliano Zapata, Dolores Ibarruri y Ernesto Che Guevara, comunica y define ese tipo de personas que no sólo vive su vida sino que durante ella busca un bien común. Un tipo de persona que quizás sufre más que aquel que se sienta en el sofá viéndolas pasar, pero a contra vive con intensidad. No creo que sean altruistas ni mucho menos pero, si tengo claro que gracias a personas luchadoras la sociedad no se pudre.


A todas esas personas que sienten así, mi más sincera felicitación!

3 comentarios:

Martín Romaña dijo...

Más o menos de acuerdo, per habría que entrar en debate sobre métodos de reivindicación i protesta, sobre idealismos e ideologías. Los extremos son peligrosos.

Esta gente se mueve en el filo de la navaja de la cordura y la moralidad.

Viva Zapata!!

Anónimo dijo...

El problema que veo en esto de escribir un comentario en un blog es que no se puede matizar, a no ser que escribas ochenta líneas.

Como no tengo tanto tiempo diré, así sin matizar, que se acusa de ser el loco en el país de los cuerdos al que se sale de lo común, al que no va por la línea establecida y al que no se conforma con lo que le ofrecen sino que busca algo mejor (o al menos, diferente).

Hablar de moral es muy delicado. Yo veo actitudes muy inmorales en personajes considerados muy pero que muy morales, y viceversa.

Las grandes ideologías se consideran cosas del pasado, aquí y ahora vivimos demasiado bien, pese a las crisis y demás. No tenemos ni idea de qué significa necesitar una revolución.

Los extremos son peligrosos, sí. Pero los extremos nos hacen reaccionar y en ocasiones incluso son necesarios.

Es cierto que en el filo de la misma navaja están los líderes, estrategas, mitos, leyendas, estadistas, utópicos e iluminados. Estos últimos son los peores, los iluminados y sus ansias de pasar a la historia como héroes de no se sabe qué. No hay nada peor que un mediocre con aires de grandeza.

Creo que no es el caso de estos cuatro, que pasaron a la historia sin mediocridad alguna, con mucha convicción y mucha lealtad a sus ideas. También dejando grandes errores en el camino, por supuesto.

Y ahora faltan los matices... para lo cual propongo repetir un bocadillo de tortilla de queso o probar con una nueva sopa de cebolla.

¡No pasarán!

Montse

Anónimo dijo...

Me apunto al bocata de tortilla!!

Nunca pensé que un huevo diera tanto de sí.

E.S.