jueves, 29 de octubre de 2009

Negociar

Me levanto negociando con el despertador, si puedo quedarme en la cama cinco minutos más. Con los niños para ver que quieren desayunar. Con el transito para no llegar tarde al trabajo y después en el trabajo.... Negociar....
Lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado y domingo. Todos y cada uno de los días de la semana tienen algo para que o por quién negociar. En el trabajo y en el ocio, lo que quiero con lo que puedo y lo que me dejan.
Buffff, que harta estoy!!!
Que se necesita para no negociar? No tener hijos? No tener pareja? No tener trabajo? Ser un hermitaño?
Negocio, es igual a no ocio.
Y el ocio? Es también negocio? Debe serlo en tanto debes negociar para tener ocio.
Que lio... necesito unas vacaciones! Puedo????????????????

viernes, 9 de octubre de 2009

Envejecer con dignidad,

Cuando era niña me imaginaba a las mujeres de 40 años, señoras y no por tener más o menos clase, sino por ser mayores. Ya de más mayor, curiosamente me fui dando cuenta de que, una no es señora por la edad que tiene sino por carácter, formación y/o educación. Y que además la edad no determina demasiado, al menos en el espíritu. Que caray! Una crece siempre y con dignidad se lleva mejor. Aprender a envejecer te hace vivir con más intensidad. Como la energía, nunca se termina se regenera. Entonces simplemente se trata de adaptarse y ser feliz con lo que uno es. Las arrugas bien dibujan en nuestra piel como somos y que hemos vivido, demasiadas manías por quitarlas, cuando no aparecen por casualidad.

jueves, 8 de octubre de 2009

Un puntapié a la ignorancia...


Volvemos a discutir sobre idiomas, que si catalán que si castellano. Perdemos el tiempo haciendo demagogia. Sólo haré una reflexión, si decido irme a vivir a París con mi familia y por tanto, trabajar y llevar mis hijos al colegio no me plantearé que idioma hablar. Hablaré o aprenderé a hablar francés, mi familia también. Sino estoy dispuesta a aprender, dificilmente me integraré. Es más, sino estoy dispuesta a aprender y relacionar me con esa cultura, me quedo dónde estoy. Simplemente, sin perder más tiempo en tonterías.