jueves, 28 de febrero de 2008

¡¡regalos!!



Es curioso que cosas, personas y sentimientos, que conoces a la perfeción un día cambien su importancia como de repente.

Una cosa olvidada pasa a ser imprescindible o algo que necesitas a diarío pasa al baúl de los recuerdos; una persona que pasa inadvertida de repente pasa a ser tu mejor amigo/a o bien aquel/lla a quién más amas pasa a ser insignificante; un sentimiento de alegría puede pasar a tristez o a la inversa..........

Hoy, he metido una cosa en un cajón y he puesto un cd que tenía olvidado. He descubierto una persona alegre tras una cara conocida y me ha decepcionado un amigo; he sentido nervios horribles que han pasado a ser paz.....


Es curioso levantar-se triste pensando que has hecho algo mal y saber que te acostarás contento porque has hecho todo lo que has podido. Porque hoy he abrazado a un amigo, he puesto el 100% de mí en el trabajo, he hablado serena con mi hijo, he añorado a mi hija y he dado las gracias a mi chico por estar a mi lado.


Como dice el refrán: "las penas con pan son menos penas" y "quién hace todo lo que puede no está obligado a más"

miércoles, 27 de febrero de 2008

el ave

Barcelona – Zaragoza…..1h:35m

Prefería ir en coche, pero me decidí al final a coger el ave.
Si es por ser nuevo o no, no lo sé: salió puntual y llegó puntual, de “centro” a “centro”. Puedes trabajar, hablar por teléfono, relajarte… no queda esa sensación de estar perdiendo el tiempo.

Un acierto!

Vale!
Ok, ha tardado pero ha llegado.

AVE: SEMÁFORO VERDE

lunes, 25 de febrero de 2008

una dosis de optimismo!


Quizás se puede callar, seguro que se puede hablar sin decir nada pero jamás se puede dejar de sentir...
Aprenderé a no decir y filtrar palabras, a oidos que no sepan escuchar. Pero nunca dejaré de sentir y jamás ahogaré mis sentimientos aunque a veces estos me duelan...
Hablo y río cuando soy feliz, hablo y lloro cuando estoy triste, comparto esos monentos con aquellos que són o creo són mis amigos.
Acepto "collejas" y abrazos, con cariño y sin que caigan en un saco roto
Me siento libre a ese nivel, y elijo a quién quiero mantener y a quién dejo en el camino, sin rencor.

"Caminante no hay camino, se hace camino al andar";
"anda o revienta"...


Sacaré el paragüas para cubrirme de la tormenta, pero no me encerraré en casa.
Andaré pero intentaré no reventar sin llegar al final del camino.
Y andando, me dejaré amar y amaré. Aprendaré y ensañaré. Pero no juzgaré, ni tampoco aceptaré juicios. Opinaré y aceptaré opiniones.

Así es la vida, no?

"Un camino lleno de rosas y de espinas"


domingo, 24 de febrero de 2008

... a los cuarenta años

Recuerdo perfectamente cuando decidí tener un hijo.
Volvía de la antigua Unión Soviética en el año 92, allí estuve un mes. Poco tiempo para conocerla bien pero suficiente para dar-me cuenta de lo bien que vivía en mi ciudad, en mi país.
Recuerdo que siempre había idealizado las sociedades comunistas, y recuerdo con exactitud la decepción que sufrí al visitar una de ellas. Quizás me quedé con la parte más superficial, pero entrar en un supermercado y no tener nada que comprar me causó mucha impresión. Allí daba igual ser un preparado ingeniero que ser el basurero, a la hora de comprar tenias las mismas opciones y el mismo precio.
Aquí, donde el capitalismo me parecía asqueroso teníamos por lo menos la oportunidades y opciones a conseguir un sueño: con esfuerzo.
Volver y aterrizar en el aeropuerto de Barcelona me hizo muchísima ilusión. Aquel viaje cambió mi vida y fue aquel mes de agosto cuando decidí tener un hijo.
Me parecía genial poderle dar millones de oportunidades para que él un día pudiera elegir libremente su camino, y aspirando simplemente que en su futuro fuera feliz.
Me marqué ayudar-le a que fuera capaz de tomar sus propias decisiones.
Me empeñé en que su camino fuera la verdad y no practicara la mentira jamás.
Simplemente quería tener un hijo que aún siendo mío llegara a ser un día un hombre libre y feliz, esa era mi máxima para su educación.
Tuve un hijo en septiembre de 1993, Néstor. Un bebe precioso que me ayudaba a conocer y vivir experiencias nuevas. Crecíamos juntos, cariño, ternura, risas… Le dejé caer para que aprendiera a levantarse, le regalé diez juguetes para que pudiera experimentar con ellos y empezar a elegir. No censuré sus gustos y tuvo coches y muñecas, lápices y cuentos y él era un niño feliz.
Le enseñé cuando se equivocaba y sin reprimenda, cual había sido su error, que podía hacer para corregir y le animaba a seguir andando sin miedo, pero si valorando el peso de sus decisiones y las repercusiones de sus errores.
Él era un niño seguro y confiaba plenamente, sabía que si tenía algún problema lo consultaría conmigo, que antes de tomar una decisión valoraría pros y contras. Era un niño “cañero”, pero con un gran corazón y una gran dosis de inocencia. Yo me sentía feliz, aunque empezara a tomar alguna decisión que no era de mi total satisfacción la respetaba y poco a poco fue aquel que me hacía sentir satisfecha.
Ahora él tiene 14 años y hace ya un año y medio que no le reconozco. Ahora miente y toma decisiones equivocadas, sin cuantificar las repercusiones que pueden tener en él o en su entorno. Ahora ya no me escucha y tampoco me habla.
Ahora yo tengo 40 años y hace un año y medio que no sé como llegar a él. Ahora lo he probado todo, hablar y callar, dar y quitar, y no consigo llegar a él. Ahora me siento una fracasada y muy decepcionada, perdida. Es como si no hubiera retenido nada y teniendo el mundo a su disposición, mil oportunidades ha elegido el peor de los caminos. No me importa que se equivoque, me importa que no lo reconozca y que cada día suba un escalón más de rebeldía sin ni siquiera saber y plantearse el porqué. No le importa nada, no cumple con ninguna de sus obligaciones, lo quiere todo sin dar nada a cambio.
Me equivoqué y no sé en qué, él era un buen chaval. Yo estoy a su lado, pero no puedo participar en sus malas decisiones. No tiro la toalla, pero me siento francamente triste por él.
Yo ya tengo la vida echa y ya tengo un trabajo y un hogar.
Él tiene que crecer y sino enmienda el error, conseguirá ser aquella “mala compañía” que nadie desea. Se está condenando al submundo y tengo miedo.
Creía sin dudas en la educación que le daba, creía que su adolescencia sería rebelde pero segura. Que equivocada estaba!

sábado, 23 de febrero de 2008

beso de hada

a veces sueño y un amigo me pregunta:
- que es un beso de hada?
- ACERCATE CARIÑO. dEJAME CERQUITA TU OIDO...

"y él se acercó"

- Que es un beso de hada?
- Y MI AMIGO SI QUEREIS OS LO EXPLICARÁ...

MI AMIGO SE LLAMA ARMAND!