
No puedo dormir, mañana es un gran día y reitero, no puedo dormir! Son las dos de la mañana, harta de dar vueltas y más vueltas en la cama mientras el duerme. Estoy excitada, como aquel joven que se enfrenta a su primer día de trabajo. Si, con 43 años y desde los 17 trabajando aún me siento así. Ante mí se abre un mundo aún desconocido, personas anónimas, horarios no asumidos y espacios extraños. Un mundo que en teoría cubrirá mis necesidades básicas, uffff!!! Debería estar contenta, lo estoy. Debería estar segura, lo estoy. Debería también estar ilusionada y también lo estoy. Aunque bien es cierto que estoy nerviosa, algo cansada de volver a empezar. Se mezclan mil emociones haciendo un cocktel que cuesta digerir y me quita el sueño. Un nuevo reto, un nuevo proyecto, un nuevo inicio que me permite volver a tener sueños...
No puedo dormir, y en un rato he de estar despierta! Me pregunto, que me hace sentir cosquilleo en el estómago si ya soy mayor y no puedo evitar, sentirme como una niña el primer día de instituto. Soy así, quizás aún una niña ingenua metida en un cuerpo de mujer de edad serena. Menuda mentira. No, no es así. Si, mis hijos son adolescentes, tengo pareja, una casa y ya he vivido unas cuantas cosas, pero ello no me hacen estar de vuelta de nada. Sigo creyendo que las cosas no pueden salir mal si se hacen bien, que las personas aman des interesadamente y también que existe Peter Pan! Me siento más cerca de mis hijos que de la "serenidad".
No puedo dormir, la noche avanza y yo sigo aquí, parada. Soñando despierta, amando en silencio, creyendo en el mundo, confiando en mí. Preparada para un primer día, el de una nueva historia que empieza mañana y también que mañana empieza a morir. Inmadurez? Romanticismo?
No sé, no sé nada y no puedo dormir...