viernes, 11 de junio de 2010

Sueño

Siento la muerte que acecha, se acerca elegante, sigilosa y discreta. No sé por dónde ni que exactamente, pero algo muere y me siento indefensa y triste. Vistiéndome de color, sonriendo todo el día y casi todo él también disfrazando el dolor. A nadie le importa, a nadie debe importarle. Emilia siempre debe estar alegre, dispuesta y entregada. Finalmente acepto este papel y a pocos desnudo mi alma. Cada vez a menos, cada vez más hablo conmigo. Lloro en silencio y en soledad. Las sonrisas para el mundo, para la primavera. A quién le importa?

Aprendiendo junto a este miedo, caminando a su lado e interiorizándolo para mí, saliendo solo en forma de lágrimas. Este mundo no me pertenece, yo no pertenezco a este mundo. Pienso en color, sufro en negro y aquí estoy, junto a mi temor, flirteando con él, guiñándole el ojo, fingiéndole. Un mal orgasmo, un gran sarcasmo. No grito, no temo al temor y temo. La noche me tranquiliza, duermo, no finjo, sueño. El día es cansado, largo. Pasará? Aquí estoy, a pecho descubierto. Sólo me gustaría salir de aquí, sólo eso, no estancarme. Es tanto?

No hay comentarios: