Esa aventura emprendida entre tu y yo, esa que no solo nos arrastra a los dos, me ha tenido casi dos meses fuera de casa. Ahora a punto de volver, siento en el corazón una tremenda ilusión por sentirme en breve cobijada por esas cuatro paredes que son nuestro hogar.
Aquí, dejaré un ratito aparcada la ilusión. Cojeré con ganas y con fuerza ese pequeño espacio para estar en mi casa, mis cosas, mi familia, mis recuerdos. Saborear con todos los sentidos la fiesta imaginaría de regresar a casa.
Hoy, me rodean todos los colores. Me siento feliz y nerviosa a la vez. Tengo la sensación de ser un naufrago a punto de ser rescatado y volver al mundo civilizado.
Me sorprende esta ilusión, cuando el proyecto está en marcha y aquí. Pero, aún así, incluso aún así, necesito volver.
Volver, volver, volver... a mi casa otra vez!
1 comentario:
Es bueno tener un lugar al que regresar, cuatro paredes y alguien que te espera. Es bueno tener raíces, aunque a veces nos andemos por las ramas durante demasiado tiempo. Es agradable volver a casa aunque no sea navidad. Adelante con la fiesta, que no sea imaginaria, que se llenen esas cuatro paredes de vida y que se quejen los vecinos de las risas.
Bienvenida!
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