
Recuerdo cuando era adolescente, esa impotencia e incomprensión que te hacía sentirte diferente. Recuerdo, las ganas de cogerlo todo, de romper con todo. Si, lo recuerdo!
Tardes, encerrada en casa porque mis padres no me dejaban salir, noches lejos de mis amigos por el mismo motivo. En esos momentos, me ahogaba en lágrimas, sentía como el tren se escapaba y yo ni tan solo estaba en la estación. Recuerdo, que en esos momentos no entendía a mis padres y llegué a odiarles por apartarme de mi mundo, ellos no entendían que yo ya era mayor.
Hoy, mis hijos son adolescentes o preadolescentes, que sé yo! Ahora, soy yo eses bicho raro que les corta las alas y no les comprende.
A veces, sigo derramando lágrimas, esos dos pequeñajos que he llevado siempre conmigo, ahora empiezan a volar. Siento melancolía de esos momentos!!!
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