lunes, 2 de febrero de 2009

el maravilloso mundo de las/los teleoperadores



Ya estés en casa o en la oficina, el teléfono no para de sonar... "ring, ring, ring"..., hasta que descuelgas esperando quizás alguna llamada interesante. Al otro lado del auricular se oye.

- Buenos días, soy Fulano/a de Tal y le llamo de Citibank (por ejemplo)

Y cuando respondes:

- Buenos días, lo siento no me interesa!

Entonces despliegan toda una serie de argumentos, preguntas, etc, etc.. para evitar que cuelgues y venderte algo.

Entiendo perfectamente la necesidad de colocar un producto, de ser persuasivo. sobre todo teniendo en cuenta en que situación trabaja un teleoperador/a.

Ahora bien, no entiendo la mala educación, sin entrar en que idioma hablan y cual entienden, no creo que se pueda permitir la impertinencia. Quizás porque también vendo, quizás porque entiendo la frustración que supone perder una venta, quizás porque jamás cuelgo el teléfono a un cliente que me dice : NO; quizás porque hablo el idioma que utiliza él; quizás porque no me meto con su familia ni le falto el respeto diciendo que no tiene poder de decisión...

En fin, creo que al curso de ventas se debería incorporar la asignatura educación.

1 comentario:

Martín Romaña dijo...

Una vez trabajé en unas cuantas plataformas de teleoperadores, no como teleoperador, pero les montaba toda la estructura. Así que conocí a unos cuantos. Por supuesto no les voy a disculpar ahora, y los he sufrido como propietario de un teléfono, y les he colgado en los morros muchas veces, pero hay que pensar que son cientos de miles, y que alguno puede haber que sea borde, en general son gente normal, que cobra una mierda de sueldo y a los que les dan un moco en la cara cada tres llamadas.
Da rabia, pero la culpa no es suya.