"escrire em va bé perqué puc possar amb lletres el que sento"
Escribir es una terapía que en momentos me ayuda a decir lo que pienso sin censuras, sin formas, sin juicios y en plena libertad puedo expresar aquello que me apieta el estómago y no me deja respirar. A veces són sentimientos de eufória, de alegría, otras veces són de angustía, de tristeza pero todos y cada uno de ellos describen un momento puntual de mi vida...
Escribí durante un tiempo el diario de la ´rabia por recomendación médica, para sacar todo el rencor hacia cosas y personas y ni tan solo podía leerlo yo, esa era la història sacarlo de dentro y no volver a entrarlo. Puedo decir que funcionó y me quedé hasta la fecha limpia de rabia y rencor, aprendí a escribir sentimientos con fidelidad a ellos sin ni mi propia censura y sin buscar palabras que suenen bien.
Al final de ello me dí cuenta que muchas de esas rábias y rencores estaban aferradas a mi, formaban parte de todo cuanto hacía o decía. eran como mi sombra. Y tenía miedo a abandonar esa parte de mí, me "proteian". Me costo esfuerzo al principio, pero lo conseguí y si es cierto que me he quedado en parte vacia. Ahora estoy aprendiendo a vivir sin ella, estoy a merced de nuevas formas de reaccionar, de sentir. todo entra por la piel directamente: lo bueno y lo malo. Es como si andara desnuda por la calle y nada me parara las inclemencias del tiempo, sudo, tiemblo...
Sigo teniéndo necesidad de escribir, necesidad de expresar, nada puede quedar se dentro de mí y ya está. Necesito como un bebé compartir todo cuanto aprendo, necesito que una voz amiga como mama o papa me ayuden, me feliciten en progresos y me riñan cuando me equivoco. Pero a diferencia de antes, sólo acepto las palabras con cariño, las críticas constructivas y rechazo todo aquello que siento me va a doler.
Escribo durante este camino, cuando paro a descansar porque sin ropas el clima es en ocasiones difícil de soportar... miro las marcas que me deja el fuerte viento, como se secan las gotas de sudor, y en silencio aprendo quién soy, y... escribiendo reafirmo quién soy. Despues, me levanto y sigo andando expuesta a seguir aprendiendo, dispuesta a seguir creciendo.
Escribir, me hace sentir bien.
Escribir es una terapía que en momentos me ayuda a decir lo que pienso sin censuras, sin formas, sin juicios y en plena libertad puedo expresar aquello que me apieta el estómago y no me deja respirar. A veces són sentimientos de eufória, de alegría, otras veces són de angustía, de tristeza pero todos y cada uno de ellos describen un momento puntual de mi vida...
Escribí durante un tiempo el diario de la ´rabia por recomendación médica, para sacar todo el rencor hacia cosas y personas y ni tan solo podía leerlo yo, esa era la història sacarlo de dentro y no volver a entrarlo. Puedo decir que funcionó y me quedé hasta la fecha limpia de rabia y rencor, aprendí a escribir sentimientos con fidelidad a ellos sin ni mi propia censura y sin buscar palabras que suenen bien.
Al final de ello me dí cuenta que muchas de esas rábias y rencores estaban aferradas a mi, formaban parte de todo cuanto hacía o decía. eran como mi sombra. Y tenía miedo a abandonar esa parte de mí, me "proteian". Me costo esfuerzo al principio, pero lo conseguí y si es cierto que me he quedado en parte vacia. Ahora estoy aprendiendo a vivir sin ella, estoy a merced de nuevas formas de reaccionar, de sentir. todo entra por la piel directamente: lo bueno y lo malo. Es como si andara desnuda por la calle y nada me parara las inclemencias del tiempo, sudo, tiemblo...
Sigo teniéndo necesidad de escribir, necesidad de expresar, nada puede quedar se dentro de mí y ya está. Necesito como un bebé compartir todo cuanto aprendo, necesito que una voz amiga como mama o papa me ayuden, me feliciten en progresos y me riñan cuando me equivoco. Pero a diferencia de antes, sólo acepto las palabras con cariño, las críticas constructivas y rechazo todo aquello que siento me va a doler.
Escribo durante este camino, cuando paro a descansar porque sin ropas el clima es en ocasiones difícil de soportar... miro las marcas que me deja el fuerte viento, como se secan las gotas de sudor, y en silencio aprendo quién soy, y... escribiendo reafirmo quién soy. Despues, me levanto y sigo andando expuesta a seguir aprendiendo, dispuesta a seguir creciendo.
Escribir, me hace sentir bien.
2 comentarios:
ffff
hola emilia
Publicar un comentario